En Que Condiciones Vive La Gente De Las Zonas Polares

Abundan las rapaces forestales diurnas o nocturnas (gavilanes, búhos…), los pájaros carpintero y numerosos paseriformes (herrerillo, piquituerto…). Se alimentan de frutos y semillas pero también de los caracoles, ranas y abundantísimos insectos que existen en estos bosques a partir de la primavera. La productividad, mayor que la de la tundra pero muy inferior a la de los bosques de las regiones tibias, se ubica en valores próximos a 1 kg de fitomasa seca al año. El pinar sustituye al abetal en los sitios mucho más secos o en los bosques inmaduros. Al llegar la primavera vuelven a adquirir flexibilidad y reverdecen merced a la producción de cloroplastos pero pierden resistencia al frío (por esa razón, el abeto colorado y otras especies que adoptan estrategias afines aguantan muy mal las heladas tardías).

De esta manera, la amplitud de los valores extremos absolutos puede superar 100ºC en varias zonas del interior de Siberia. Un grupo de estudiosos hizo un descubrimiento que podría mudar el futuro de la clase. En las regiones ocupadas por el bosque boreal el frío hace difícil gravemente la edafogénesis ya que las bajas temperaturas inhiben la acción bacteriana y de los hongos impidiendo la descomposición de la materia orgánica. Ello hace que la humificación y mineralización de los restos vegetales sea extremadamente lenta y que éstos permanezcan a lo largo de bastante tiempo sobre el suelo formando una densa cubierta. De ahí que los suelos sean comunmente pobres y poco desarrollados lo que, unido a la presencia de permafrost, limita bastante las posibilidades de la vegetación.

Su forma doméstica, el reno, fué hasta hace poco tiempo la base de la economía y de la cultura de los pueblos nómadas del Norte de Europa. En Europa los árboles capaces de lograr mayores latitudes y que constituyen este ecotono son abedules al tiempo que en Asia y América suelen ser coníferas como los alerces y abetos colorados. El rasgo más característico de la vegetación de la tundra es la sepa de árboles alentada por la excesiva brevedad del periodo de tiempo vegetativo y por las insuficientes temperaturas estivales.

Muy Pocos Lugares Tienen Estas Condiciones

Por consiguiente, la extrapolación de estos descubrimientos es imposible porque el hielo glaciar que garantiza la supervivencia de los osos del sudeste de Groenlandia no está libre en la mayoría del Ártico. Sin embargo, es una buena noticia para estas poblaciones de osos que fueron capaces de amoldarse. En cierto sentido, proporcionan una visión de de qué manera pueden comportarse los osos del país en futuros niveles climáticos. Es novedad de año en año porque el fenómeno “noche polar”, aunque tan ancestral como nuestra vida de la Tierra, no deja de impactar.

en que condiciones vive la gente de las zonas polares

El antártico esta cubierto por agua, siempre esta cubierto por hielo y nieve, que se derrite únicamente en el verano. En invierno se duplica la extensión del conjunto de naciones al fundirse el nivel del mar,sube mas de 60 metros. Las dos regiones polares contienen varias especies de focas que cada primavera se reproducen en el hielo adherido a las costas, denominado «hielo fijo» o «hielo persistente». La Antártida es un continente cubierto de hielo aislado en el sur del planeta y rodeado de mares llenos de vida. En el norte, el Ártico está compuesto del océano Glacial Ártico y de otras masas de agua, todas y cada una ellas ubicadas cerca de los muy poblados continentes de Europa y Norteamérica. El Ártico también se identifica por una cubierta de hielo que fluctúa con el paso de las estaciones.

Los Narvales Solo Viven En El Norte

Los peces del grupo de los Notothenioideos (también llamados “peces de los hielos”), por ejemplo, segregan moléculas anticongelantes y han desarrollado un tipo inhabitual de hemoglobina para transportar mejor el oxígeno lo que les permite desenvolverse en aguas a -2ºC sin congelarse. Hace nueve años, estudiosos de varios países pusieron en marcha una investigación en el sureste de Groenlandia para estudiar los osos polares de este región del Ártico. “Deseábamos estudiar esta región porque no sabíamos mucho sobre los osos polares del sureste de Groenlandia, pero nunca aguardamos localizar una exclusiva subpoblación viviendo allí”, explica la autora principal Kristin Laidre, científica polar de la Facultad de Washington. Los desiertos polares se distribuyen sobre superficies muy importantes por lo que tienen la posibilidad de presentar caracteres aproximadamente extremos que van desde los desiertos absolutos hasta distintas formas de transición hacia la tundra o estepa.

En conjunto la productividad es muy baja fluctuando entre 0,2 y 0,7 kg de masa vegetal seca por m2 y año, valores parecidos a los de las regiones subdesérticas. Por eso las turberas, que ocupan enormes superficies de la tundra, son otro de los factores limitantes para la vegetación de estas zonas. La aparición y desaparición de cristales de hielo genera continuos desplazamientos de las partículas y dificulta la aparición de horizontes diferenciados en el suelo.

En el sureste de Groenlandia existe un grupo de osos polares recién documentado y adaptado de manera única a su ambiente. Los han observado viviendo en el hielo glaciar, viajando entre fiordos, tomando atajos sobre las montañas y deslizándose ‘en tobogán’ por las bajadas de las lomas. El hemisferio norte, es una masa de hielo flotante, esto debido a sus bajas temperaturas y la antártica tiene fauna y flora. Los pingüinos son sinónimos de la Antártida, pero solo los pingüinos emperador y los pingüinos de Adelia son residentes permanentes del continente. Otras especies, como el pingüino barbijo, el juanito y el macarrones, se reproducen en la península antártica y en islas subantárticas. Los pingüinos, bañistas hábiles que pueden perseguir kril, peces y calamares, no precisan volar gracias a la ausencia de predadores naturales en el hielo antártico.

Ciertas especies, como los osos polares, han evolucionado para cazar y reproducirse en la banquisa cambiante del Ártico, al paso que otros tipos de especies relacionadas, como las focas oceladas y las focas de Weddell, se han amoldado específicamente para la vida en el norte o en el sur. Y un animal increíble —el charrán ártico— vive en los dos confines de la Tierra merced a la migración más extendida del planeta. El Antártico encierra una biomasa considerable favorecida su elevado contenido en oxígeno y el ascenso de aguas profundas (“upwelling”) muy ricas en nutrientes. Eso deja que el fitoplancton sea excepcionalmente abundante y se transforme en la base de una cadena trófica que incluye zooplancton , numerosos peces, cefalópodos, aves marinas y mamíferos marinos. El bosque boreal de coníferas es la vegetación característica de las zonas frías y continentales del hemisferio Norte. En ellas los inviernos son increíblemente fríos pero los veranos son tibios, moderadamente lluviosos y mucho más extendidos que en la tundra lo que deja el avance de los árboles.

Gracias a un rastreo por satélite de las hembras adultas, los científicos vieron que, a diferencia de la mayoría del resto osos polares que viajan lejos sobre el hielo marino para apresar, estas osas continúan en el sudeste de Groenlandia moviéndose entre los fiordos próximos. Sin embargo, la extensión ocupada por el bosque boreal es enorme y aunque hablamos de un bioma muy uniforme y sin cambios bruscos, la latitud y el grado de continentalidad introducen importantes diferencias climáticas que repercuten en la vegetación. En razón de ello, junto a las zonas hipercontinentales del centro de Asia o de Canadá existen otras áreas de carácter oceánico frío en las que las temperaturas son parcialmente moderadas y la amplitud térmica achicada (Noruega, costa pacífica de Canadá). El único enorme animal que pasa el invierno sobre el hielo en el Hemisferio Sur es el pingüino emperador, Aptenodytes forsteri, que pone y también incuba sus huevos en ésta época. En cambio, en el Hemisferio Norte la banquisa es algo más rica en tanto que comparte algunas especies con las zonas vecinas de Asia y América.

Aeropuerto, hoteles habituales o de hielo, caminos excelentes, el Santa Park y una enorme cantidad de actividades al aire libre para explotar una naturaleza impactante durante los 12 meses. El albedo es la proporción de luz que se refleja hacia el espacio y el color blanco refleja mucha luz impidiendo la subida de temperaturas. De esta forma sucede en el interior de Groenlandia (3.000 m) y en la Antártida (aún con mayor altura). Por un lado, la primordial causa es la baja insolación o radiación solar, puesto que, gracias a la inclinación del eje terrestre, en los polos hay largas noches de 6 meses.

En ocasiones estos vientos tienen la posibilidad de venir cargados de nieve, así sea porque en ese momento esté nevando o pues el viento levante la nieve que ha caído momentos antes.

El Polo Norte está rodeado por el Ártico y es aquí donde se encuentran enormes glaciares e icebergs. Si bien parezca una zona poco apta para la vida humana, lo cierto es que sí que hay zonas que tienen ciudades o zonas habitadas como son el norte de Escandinavia, Groenlandia o países nórdicos de Canadá. Con sus panoramas vastos y gélidos y sus largos periodos de luz y oscuridad, las regiones polares tienen la posibilidad de parecer afines. Los abedules consiguen enormes dimensiones en el límite meridional de la taiga donde en ocasiones forman bosques mixtos de enorme interés que tienen la posibilidad de contener coníferas pero también ciertos caducifolios.

Se tienen ganas de que el cielo indique la hora y no haya que saberla solo a través del reloj. En ciertos lugares, las temperaturas rozan los −50º C, la nieve llega a espesores de 3m y la aurora boreal por el momento no parece tan misteriosa. Significa el mes del roble, un mes tan severo como el árbol mucho más resistente de Finlandia. Se apagan las luces que han iluminado el intérvalo de tiempo navideño, tanto en las calles como en el interior de las viviendas y es aún más observable la carencia de luz del sol y de su “alegría”. La gente busca actividades y puntos de acercamiento social para dinamizar el tiempo, tanto en interiores como -atrevidamente- al aire libre.